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Fotografia

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ImeldaFotoCanina

Rediseñar una industria desde la etología

Llevo años aprendiendo a leer perros

Su lenguaje corporal, sus umbrales de estrés, qué los desregula y qué necesitan para sentirse seguros en un entorno nuevo. Eso no es algo que se aprende en un curso — se aprende conviviendo con ellos todos los días. Cuando busqué un servicio de fotografía que trabajara con esa misma sensibilidad, no existía. Así que lo construí yo.

El modelo actual está diseñado para el "perro ideal" — tranquilo y obediente. Pero la vida urbana y la falta de comprensión sobre las necesidades reales de un perro hacen que la mayoría no encaje en ese molde. El problema no era la técnica fotográfica, sino la falta de un sistema que gestionara las variables invisibles: lenguaje corporal, niveles de estrés, y la ansiedad del tutor.

Diseñé una infraestructura que elimina la barrera entre la técnica y la psicología animal. Segmentación por perfil de reactividad, protocolos de descompresión, curaduría de entornos basada en control de estímulos. El sistema permite que la captura sea genuina porque el animal se siente seguro.

"Diseñar un servicio que se siente natural requiere de las decisiones técnicas más obsesivas y deliberadas."

Pasamos de sesiones donde el perro debía "portarse bien" bajo presión, a un modelo de libertad guiada. Tutores que consideraban a sus perros "imposibles" obtuvieron calidad editorial en un ambiente de calma total.

El diseño inclusivo resultó ser un modelo de negocio rentable. 100% de las sesiones terminan con niveles bajos de estrés. El cliente no paga solo por una imagen, sino por una experiencia de aprendizaje sobre su propio perro.

La sofisticación real está en la simplificación del caos. Aprendí a diseñar para usuarios que no hablan y para humanos bajo presión. Si no entiendes profundamente a quien usa tu sistema, solo estás haciendo cosmética.