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Visualizando el Rezago Educativo en México

Hacer visible una crisis que nadie estaba midiendo.

2021. Un año de confinamiento. México debatía el regreso a clases desde lo sanitario, pero yo veía otra cosa: una generación perdiendo la capacidad de aprender — no por falta de contenido, sino por la ausencia de socialización. En etapas tempranas del desarrollo, aprender es un acto social. La educación a distancia eliminó eso y nadie tenía datos para dimensionar el daño.

La información existía, pero fragmentada. Proyecciones de movilidad social, datos de deserción escolar, infraestructura de telecomunicaciones — todo enterrado en documentos oficiales del INEGI que nadie estaba cruzando. Al hacerlo, encontré que el abandono no era solo por falta de WiFi. Era una decisión forzada: familias integrando a niños como fuente de ingresos, padres retirando a sus hijos de clases virtuales porque veían su indiferencia total hacia un formato que no funcionaba para ellos.

Mis proyecciones apuntaban a un estimado de 2.6 millones de niños fuera del sistema escolar para 2020-2021. Números que iban a impactar a una generación entera en los próximos diez años. Elegí a Charles Minard como referencia de diseño porque su Carte figurative (1869) hace exactamente lo que yo necesitaba: mostrar cómo una masa se pierde en el camino. En su caso, soldados. En el mío, niños. Recolecté data masiva de forma manual, crucé las variables, y traduje todo en un póster de alta densidad donde la línea de vida de una generación se adelgaza conforme choca con las limitantes estructurales del país.

"Los datos por sí solos no dicen nada; el diseño de información es el arte de encontrar la señal en medio del ruido de un Excel olvidado."

Un estimado de 2.6 millones de niños fuera del sistema escolar, dimensionado por primera vez en una sola pieza visual. El proyecto tradujo data pública fragmentada en evidencia legible de una crisis que se estaba ignorando.

Lo más difícil fue trabajar con una crisis que se estaba desarrollando en tiempo real. No existía data actualizada del momento — tuve que construir proyecciones a partir de documentos oficiales históricos sin ser matemática, cruzando fuentes que no estaban diseñadas para cruzarse. El reto no era solo técnico, sino de responsabilidad: estaba intentando hacer visible algo que todos intuían pero que nadie estaba cuantificando.

Este proyecto demostró que la data pública puede ser legible si alguien se toma el trabajo de cruzarla y diseñarla. Esa capacidad de extraer estructura de información cruda es la misma que aplico en cada proyecto de producto.